domingo, 12 de diciembre de 2010

LLAMADAS

La mayoría de las veces que suena el teléfono son llamadas intrascendentes que no sirven para nada.
Hay otras llamadas que te vuelcan el corazón con sólo sonar el móvil y ver que su nombre empieza por Aa.
Por alguna razón que se escapa a mi consciente escuché un anuncio de la DGT donde recomendaban situar como primer contacto en tu agenda del teléfono a quien quisieras que avisaran si te ocurriera algo.
En el mío hay dos Aa, el primero es de quien un día me robó el corazón y aún no me lo ha devuelto, el segundo Aa es el teléfono del domicilio de mis padres.
Es paradójico que si tienes un accidente elijas a las dianas de quien quieres que reciban la última noticia.

Hace unos días sonó el teléfono con un Aa, se acerca mi cumpleaños y también las navidades que este año he decidido que las voy a pasar solo.
Cada vez que suena su voz se incrementa mi ritmo cardíaco, aún no he digerido los casi seis meses de ausencias decidas.
Ya he dejado de soñar que un día suena y al otro lado la voz de Aa me dice: "vuelve".
Me ha dejado de doler la vida.
No puedo asegurar que haya resucitado, me hacen falta más días para volver a nacer.
No ha dejado de preocuparme lo que le sucede a Aa, ni a sus niños.
Aunque debería preocuparme más de mí, no ha llegado aún el momento de romper el vínculo.
Solo el paso de los días dirá que es lo que hay que seguir haciendo, cómo seguir viviendo.
Aún me siento seducido por su voz, por sus gestos, por su vida, por lo que compartimos, por lo que nos faltó por compartir.

Aún siguen emocionándome sus llamadas...

lunes, 22 de noviembre de 2010

RESILIENCIA

La Real Academia Española de la lengua da dos definiciones de resiliencia:
La psicológica: capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas
La mecánica (física): capacidad de un material elástico para absorber y almacenar energía de deformación.

Recibes la hostia y debes tener la capacidad de volver a tu estado original. Pero, ¿en cuánto tiempo?

No somos esas pelotas relajantes que estrujamos y vuelven a su forma original, cada golpe deja una huella, una herida que sangra, una cicatriz, un dolor que solo se cura de dentro a fuera.

Desconozco cual es mi velocidad resiliente, hasta que llegó el cataclismo esquivaba las hostias con un chubasquero de los buenos, donde todo resbalaba y rebotaba.
Luego el golpe llegó al corazón, y ahí no había protección, se desconocían ataques anteriores y no se había realizado un plan preventivo.

La memoria ayudará para la próxima vez

martes, 16 de noviembre de 2010

RUTINAS

Despertar.
Ponerse los auriculares y escuchar la radio.
Ir al baño.
Café con leche y galletas.
500 abdominales.
Estiramientos.
12 kilómetros en una hora.
Estiramientos.
Afeitarse.
Ducha reconstituyente.
Vestirse según corresponda: traje o casual.
Cortado.
Metro linea roja, linea azul. (sin radio, pues música, una horita y treinta y siete minutos de canciones en memoria)
A trabajar. (radio off)
Despacho o calle, soledad o clientes, ordenador o no parar de hablar y escuchar.
Comer en el despacho, en casa de un amigo o en casa.
Cortadito.
Seguir trabajando.
Acabando.
Auriculares con radio.
Línea azul, línea roja. (sin radio, pues música)
Nueve pisos sin ascensor.
Ordenador: facebook profesional, linkedind, blog profesional, facebook personal, a veces blog personal, twitter, radio de fondo, cena ligera, lectura...
Lavarse los dientes.
Apagar la luz.
Echarte de menos.

Rutinas.

lunes, 1 de noviembre de 2010

ARRUGAS

Falta cada vez menos para llegar a los cuarenta.
Serán solitarios, duros, descarnados, pero serán.
Las arrugas han ido surcando mi rostro.
Aunque resulte paradójico a quien leyera cada una de mis entradas, estas arrugas han sido causadas más por risas que por lágrimas.
Y es que cuando me disfrazo de "el otro" río y sonrío con mucha frecuencia, empatizo y conecto con rapidez.
Es una de las razones por las que transmito esa imagen de buena persona que tantos problemas me causa.
Me causa, porque no me permite ser yo mismo, me obliga a ser bueno, a compartir, a ayudar.
Y el puto disfraz ahoga la voz que pide ayuda, la que diría que no es verdad que esté seguro de lo que hago, que no sé que hacer con mi vida, que dudo, que lloro, que vuelvo a dudar.

Y cada día que pasa veo que el espejo refleja más arrugas, más tristeza, más canas.

No sé qué va a ganar, si la espiral o la luz.
Mientras, en vez de estar parado y quieto, cada mañana corro y corro, ordeno mi caos, recuerdo que además del alma también duelen los músculos y articulaciones.

Lo seguiré haciendo cada vez que compruebe que ha vuelto a amanecer.
Y antes de la ducha, al afeitarme volveré a encontrarme con ellas, con las arrugas

jueves, 28 de octubre de 2010

INFINITA TRISTEZA

Ayer, durante unos sesenta segundos, fui feliz.
La felicidad que te da una llamada que no esperas de alguien que sabes que no te espera.
Fuera de ese paréntesis notas como te rodea la infinita tristeza.
El presente es triste, el futuro incierto.
Vives rodeado de nada en ningún sitio sin nadie que te dé o a quien des calor.
Hubo épocas en las que ese vacío se podía cubrir con toneladas de trabajo, falsas palmadas en la espalda y éxito profesional que anestesiaba el dolor.
Ahora ya no queda ni eso.
El presente es triste, el futuro incierto y ¿el pasado?
Hubo un pasado corto e intenso donde mereció la pena cada segundo vivido.
¿Dónde ha quedado?
Infinita tristeza, infinita tristeza, infinita tristeza, pareja de palabras que retumban en el interior del dueño de la imagen que proyecta cada mañana el espejo.

El presente es triste, el futuro incierto.

Infinita tristeza...

sábado, 23 de octubre de 2010

EXCELENCIA. OMBLIGO


Excelencia es una de las palabras que más he escuchado esta semana.
Personas suben a un púlpito a explicar todo lo bien que lo han hecho y que su secreto ha sido perseverar y buscar el círculo virtuoso de la excelencia.
La RAE define excelencia como Superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estimación algo.
La búsqueda de la excelencia en lo personal está influenciada por el lastre judeocristiano del bien y del mal, la búsqueda de la santidad, búsqueda de la semejanza al sumo hacedor.

Quizá deberíamos centrarnos más en la búsqueda de la paz interior, aunque ésa es una historia para psicólogos y no para contadores de penumbras como yo.

No soy excelente, no me miro al ombligo.

No soy capaz de dedicarme a convertirme en algo que no sé que es.

No hay día sin noche, ni noche que no me recuerde que hace frío dentro de mí.

No hay día que no me despierte.

No hay Dios, no hay demonio.

No hay nada.

Que pena.


Que pena.

viernes, 15 de octubre de 2010

SEMANA 41

Ya es viernes, quinto día de la semana número 41 de este añito para olvidar.

Hace días alguien me dijo que su hermano estaba muerto en vida.
Curiosa manera de calificar a alguien que ha perdido la ilusión por todo lo que le rodea.
Cuando estás muerto en vida hay dos maneras de continuar respirando, exponiendo tus debilidades a los demás (mirada perdida, silencio permanente, rehuir a los demás, etc.), o regalando la mejor de tus sonrisas, o tu ironía fina.
A veces los acontecimientos te golpean con tal fuerza que pierdes totalmente la perspectiva de tu entorno, pasas a un universo paralelo en el que estás tan perdido como en el real, con la diferencia de que en éste no puedes usar máscaras, vas desnudo, todos ven lo que te pasa por dentro, has perdido tus secretos porque todo se ve, se comparte, estás en el mercado de las miserias, donde se venden, compran y alquilan los temores, las inseguridades, vanidades, desconfianzas. Si llegas a este punto has entrado en el "todo a cien" de la vida. Enhorabuena, ya pueden empezar a correr las lágrimas por tu cara, empieza la cuenta atrás para volver al mundo de los vivos.

Ya es viernes, quinto día de la semana 41 de este añito para olvidar...