Hace años que vengo haciéndome esta reflexión.
Vamos para atrás, la raza degenera.
Dentro de una sociedad que desprecia los valores y premia lo vacío, vamos construyendo el día a día sobre cimientos podridos.
Así nos luce el pelo.
Vivimos rodeados de inputs que nos incitan a no esforzarnos, a buscar el triunfo fácil, no se tratar de crear sino de pegar el pelotazo.
Y la pregunta del millón, ¿qué puede uno hacer para no caer en esta inercia?
Resistir y no tragar
No hay comentarios:
Publicar un comentario